La Iglesia en Colombia y, de manera especial, el Obispado Castrense de Colombia, elevan una acción de gracias a Dios por los 22 años de ordenación episcopal de Monseñor José Roberto Ospina Leongómez y por el primer año de servicio pastoral al frente de esta jurisdicción eclesiástica como Administrador Apostólico.
Este aniversario representa más de dos décadas de fidelidad y amor a la misión que el Señor le ha confiado. Desde su ordenación episcopal el 29 de mayo de 2004, Monseñor José Roberto ha sido un pastor, un maestro de la fe y un servidor del Pueblo de Dios.
Nacido en San Miguel de Sema, Boyacá, y ordenado sacerdote en 1972, dedicó gran parte de su vida a la formación sacerdotal, la enseñanza de la Sagrada Escritura y el acompañamiento pastoral. Su sólida preparación académica, que incluyó estudios en Filosofía, Teología y Ciencias Bíblicas en Roma, se convirtió en una herramienta al servicio de la evangelización y de la formación de nuevas generaciones de sacerdotes.
Entre los logros más significativos de su ministerio episcopal se encuentra su nombramiento como Obispo Auxiliar de Bogotá por San Juan Pablo II en 2004, servicio que desempeñó acompañando una de las arquidiócesis más importantes del país. Años más tarde, en 2012, fue designado Obispo de Buga, diócesis que pastoreó durante más de doce años, promoviendo la formación espiritual, el fortalecimiento de las comunidades y el anuncio del Evangelio como camino de esperanza para todos.
Durante su ministerio en Buga acompañó importantes momentos para la Iglesia colombiana, impulsó procesos pastorales de renovación y dejó una huella en sacerdotes, religiosos y fieles laicos. Su liderazgo espiritual estuvo marcado por la escucha y la confianza en la acción de Dios en medio de los desafíos.
Tras convertirse en Obispo Emérito de Buga en febrero de 2025, el Santo Padre le confió una nueva misión al designarlo Administrador Apostólico del Obispado Castrense de Colombia, responsabilidad que asumió para acompañar espiritualmente a los hombres y mujeres de las Fuerzas Militares y de Policía, así como a sus familias. Su presencia ha sido signo de unidad, serenidad y esperanza para toda la familia castrense.
A lo largo de estos 22 años de ministerio episcopal, Monseñor José Roberto Ospina Leongómez ha demostrado que el liderazgo nace del servicio. Su palabra prudente y su cercanía con las personas han sido una expresión concreta del amor de Cristo por su Iglesia.
Hoy, sacerdotes, seminaristas, militares, policías, personal civil y familias que hacen parte del Obispado Castrense de Colombia se unen para agradecer a Dios por su vida y su vocación. Que el Señor continúe fortaleciéndolo en su misión y que la Virgen María lo siga acompañando en cada paso de su ministerio.
¡Gracias, Monseñor José Roberto, por estos 22 años de servicio episcopal y por este tiempo de acompañamiento al Obispado Castrense de Colombia!
«El buen pastor da la vida por sus ovejas» (Jn 10,11).

Foto tomada de la Conferencia Episcopal.
