En oración y renovación espiritual, hoy viernes 13 de marzo finalizó el Retiro Sacerdotal Castrense que reunió a los capellanes de la Armada Nacional de Colombia y de la Policía Nacional de Colombia, pertenecientes al Obispado Castrense de Colombia.

Este encuentro espiritual se desarrolló desde el pasado 9 de marzo, en un espacio dedicado a la reflexión, la formación pastoral y el fortalecimiento de la misión sacerdotal al servicio de los hombres y mujeres que integran las Fuerzas Militares y de Policía, así como de sus familias.

El retiro fue liderado por Monseñor José Roberto Ospina Leongómez, Obispo Emérito de Buga y actual Administrador Apostólico del Obispado Castrense de Colombia, quien acompañó a los sacerdotes en estos días de recogimiento espiritual, orientándolos a renovar su compromiso pastoral con quienes sirven a la patria.

La jornada culminó con la Misa Crismal, una celebración litúrgica de gran significado en la Iglesia Católica, durante la cual se consagran los santos óleos (el óleo de los catecúmenos, el óleo de los enfermos y el santo crisma) que serán utilizados durante el año en los sacramentos como el Bautismo, la Confirmación, la Unción de los Enfermos y el Orden Sacerdotal. En esta celebración, además, los sacerdotes renuevan sus promesas sacerdotales, reafirmando su entrega al servicio de Dios y de la Iglesia.

Este retiro sacerdotal constituye un momento fundamental para la vida espiritual de los capellanes castrenses, quienes, fortalecidos por la oración y la comunión, continúan su misión de acompañar espiritualmente a los militares, policías y sus familias, llevando un mensaje de fe, esperanza y consuelo en medio de las exigencias del servicio a Colombia.

Un comentario

  1. 🇨🇴 Carta del Sagrado Corazón de Jesús por Colombia

    Colombia, hija profundamente amada:

    El 22 de junio de 1902 te consagraste a Mi Sagrado Corazón. Ese día hiciste una alianza conmigo. No fue un acto vacío: fue un pacto espiritual sobre tu historia y tu destino.

    Hoy te llamo a vivir lo que prometiste.

    No basta recordar la consagración.
    No basta celebrarla una vez al año.
    Debes renovarla cada día con oración perseverante y familias unidas.

    Coloca Mi imagen en cuadro en la sala de tu hogar.
    Que Yo reine en tu casa.
    Que Mi imagen no sea un adorno, sino presencia viva, signo de que esta familia Me pertenece.

    Hijos, recuerden rezar el Santo Rosario todos los días. No lo descuiden. No lo aplacen. Tómenlo con fe y determinación.
    Y al finalizar la Salve de tu Rosario, continúen inmediatamente con Mis Preces a Mi Sagrado Corazón por Colombia. Que ese clamor suba al Cielo diariamente como defensa y protección de la nación.

    No esperes a que otros empiecen a vivir esta consagración por Colombia. Comienza tú. Sé el primero en tu casa. Sé el primero en tu familia. Que tu ejemplo despierte a otros colombianos y así se vuelva a vivir con fidelidad la consagración que un día hicieron.

    Porque está escrito: “Nuestra lucha no es contra la carne ni la sangre, sino contra los espíritus del mal” (Efesios 6,12).
    Y también: “Si Mi pueblo se humilla y ora, y busca Mi rostro… Yo sanaré su tierra” (2 Crónicas 7,14).

    Renueva la alianza.
    Vive la consagración.
    Permite que Yo reine verdaderamente en ti.

    Con amor ardiente y corazón abierto,

    Sagrado Corazón de Jesús 🫀🔥 Rosario + Salve + Preces = (Coraza de Exorcismo por Colombia). PRECES AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN FAVOR DE #COLOMBIA

    (Esta plegaria se rezará siempre al concluir el Santo Rosario, inmediatamente después de la Salve, como acto de súplica por Colombia.)

    Que en nuestro Rosario nunca falten las Preces al Sagrado Corazón de Jesús por Colombia.

    Corazón de Jesús, salvad a Colombia, pues las muchas aguas de la tribulación la han inundado, y un torrente impetuoso de impiedad y calamidades amenazan precipitarla al abismo.

    V. Por vuestra agonía en el huerto.
    R. Corazón de Jesús, salvad a Colombia.

    V. Por el beso traidor.
    R. Corazón de Jesús, salvad a Colombia.

    V. Por la bofetada que recibiste en la casa de Anás.
    R. Corazón de Jesús, salvad a Colombia.

    V. Por aquella noche de oprobios.
    R. Corazón de Jesús, salvad a Colombia.

    V. Por los crueles azotes, que desgarraron vuestro Cuerpo Adorable.
    R. Corazón de Jesús, salvad a Colombia.

    V. Por la corona de espinas, que bañó en sangre vuestro Divino Rostro.
    R. Corazón de Jesús, salvad a Colombia.

    V. Por vuestra sentencia de muerte.
    R. Corazón de Jesús, salvad a Colombia.

    V. Por los dolores de vuestra Purísima Madre.
    R. Corazón de Jesús, salvad a Colombia.

    V. Por la lanzada que abrió vuestro Costado.
    R. Corazón de Jesús, salvad a Colombia.

    V. Por el nombre mil veces bendito de María, vuestra Santísima Madre.
    R. Corazón de Jesús, salvad a Colombia.

    Oración final:

    Amantísimo Jesús, salvad a Colombia,
    y haced que de tal manera se extienda en ella el Reinado de vuestro Amor,
    que tanto en la tribulación como en la prosperidad,
    aclamemos en todas partes a vuestro Sacratísimo Corazón.
    Amén.

    Aplaca, Señor, tu ira, tu justicia y tu rigor.
    Y por tu Sangre preciosa, misericordia, Señor.

    Virgen Reina de Colombia, ¡salvadnos!
    Santa María del Rosario, esperanza nuestra, salva nuestra patria.

    Señor, Dios Rey Omnipotente,
    en vuestras manos están puestas todas las cosas;
    si queréis salvar a vuestro pueblo,
    nadie puede resistir a vuestra voluntad.
    Vos hicisteis el cielo y la tierra y todo cuanto en ellos se contiene;
    Vos sois el Dueño absoluto de todas las cosas:
    ¿Quién podrá, pues, resistir a vuestra Majestad?

    Por tanto, Señor Dios de Abraham,
    tened misericordia de vuestro pueblo,
    porque vuestros enemigos quieren perdernos y exterminar vuestra herencia.
    Así, Señor, no despreciéis esta parte que redimisteis con el precio de vuestra Sangre.

    Oíd, Señor, nuestras oraciones,
    sed favorables a nuestra suerte;
    levantad el azote de vuestro justo enojo,
    y haced que nuestro llanto se convierta en alegría,
    para que viviendo alabemos vuestro Santo Nombre
    y continuemos alabándolo eternamente.
    Amén.

    V/JESÚS RESUCITADO DANOS VOCACIONES SANTAS
    R/ QUE DEN TESTIMONIO DE TU RESURRECCIÓN

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