Bogotá, 18 de febrero 2026
En la mañana de este miércoles, Monseñor José Roberto Ospina Leongómez, Obispo Emérito de Buga y Administrador Apostólico del Obispado Castrense de Colombia, presidió la Eucaristía del Miércoles de Ceniza en las instalaciones del Ministerio de Defensa Nacional, marcando así el inicio de la Cuaresma para los militares y policías de Colombia.
La celebración contó con la presencia del Monseñor Jorge Cuasialpud, Vicario General del Obispado Castrense de Colombia, así como de los Vicarios generales de las Fuerzas Militares y de Policía; el Padre Benedicto Peña, Vicario General del Ejército Nacional; el Padre Gelbert Rojas, Vicario General de la Armada Nacional; y el Padre William Luz, Vicario General de la Fuerza Aeroespacial Colombiana.
La Cuaresma es el período de cuarenta días que la Iglesia Católica dedica a la preparación espiritual antes de la Pascua de Resurrección. Es un tiempo de conversión, de volver a Dios, de examinar la vida y de renovar el compromiso cristiano. Para los hombres y mujeres que sirven a la patria, este tiempo cobra un significado especial; es una invitación a encontrar en la fe la fuerza del servicio, el sacrificio y la entrega diaria.
Durante esta temporada, la Iglesia nos invita a caminar apoyados en tres prácticas fundamentales:
La oración es el encuentro personal con Dios. Para el militar y el policía, que enfrenta situaciones de alto riesgo y gran responsabilidad, la oración es fuente de paz interior, de claridad en las decisiones y de fortaleza en los momentos difíciles. Orar es también recordar que no se está solo en la misión.
El ayuno es un acto de disciplina y humildad. Nos enseña a controlar nuestros deseos y a solidarizarnos con quienes sufren necesidad. Para quien vive bajo la exigencia del servicio, el ayuno es un recordatorio de que la verdadera fuerza no viene del poder material, sino del espíritu.
La limosna es el gesto concreto de amor al prójimo. Compartir con quien menos tiene es una forma de vivir la vocación del servicio. Nos recuerda que proteger al ciudadano no es solo una misión institucional, sino también un llamado del corazón.
El Obispado Castrense de Colombia invita a todos los integrantes del Ejército Nacional, la Armada Nacional, la Fuerza Aeroespacial Colombiana, la Policía Nacional y sus familias, a abrazar este tiempo de Cuaresma con generosidad y compromiso. Que la ceniza impuesta hoy sobre la frente sea no solo un símbolo externo, sino una decisión interior de vivir con mayor fe, mayor amor y mayor entrega al servicio de Dios y de Colombia.
«Conviértanse a mí de todo corazón.» — Joel 2, 12













